En tiempos donde nadie escucha a nadie,
en tiempos donde todos contra todos,
en tiempos egístas y mezquinos,
en tiempos donde siempre estamos solos
habrá que declararse incompetente
en todas las materias de mercado,
habrá que declararse un inocente
o habrá que ser abyecto y desalmado.
Yo ya no pertenezco a ningún istmo,
me considero vivo y enterrado,
yo puse las canciones en tu walkman,
el tiempo a mi me puso en otro lado.
Tendré que hacer lo que es y no debido,
tendré que hacer el bien y hacer el daño.
No olvides que el perdón es lo divino
y errar a veces suele ser humano.
Si alguna vez me cruzas por la calle,
regálame tu beso y no te aflijas,
si ves que estoy pensando en otra cosa,
no es nada malo, es que pasó una brisa,
la brisa de la muerte enamorada,
que ronda como un ángel asesino,
mas no te asustes, siempre se me pasa,
es solo la intuición de mi destino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario