lunes, marzo 29
Tengo una amiga que no veo hace bastante que no puede creer que el tiempo pase tan rapido, dice que le da miedo. Dice también que después de lo malo viene lo bueno, como mi papá. Está convencida de eso, hasta yo a veces también lo creo.Y está aburrida. Siempre lo está, pero ahora más que nunca. No hay nada que le llame la atención, nada.Está esperando que llegue lo bueno, es de lo único que me cuenta, porque para malo ya tuvo bastante. Cuando hablamos, parece que me entiende, porque nos pasan cosas parecidas. Hubo un tiempo que estuvimos peleadas. Su mamá le dijo que cambió y por eso ella se puso a llorar bastante, anduvo diciendo que no quería cambiar y que llorar siempre hacía bien. Esa fue la razón de nuestra pelea, que haya cambiado, ni a mi ni a su mamá nos gustó mucho. Es que a mi nunca me gustó la gente triste, la gente angustiada que no disfruta de las cosas buenas, que ve el lado vacío del vaso, que tiene tanto y está tan ciega.De todas formas no hay de qué preocuparse porque ya nos amigamos y ella volvió a ser tan alegre como siempre, sólo que, me parece a mí, en el fondo está aburrida como hace tiempo, y no sabe de alguien que la complete.
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